ENTREVISTA CON AURELIO PORFIRI: «SERVIR A DIOS EN LA LITURGIA CON EL MÁXIMO DE MIS CAPACIDADES»
Correo 76
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«La música sacra occidental es para mí la demostración de la verdad del cristianismo.» Benedicto XVI, 4 de julio de 2015

Durante la conferencia de prensa en que se anunciaron los 10 años del motu proprio Summorum Pontificum, en Roma, el Cœtus Internationalis Summorum Pontificum comunicó que había encargado la creación de una obra musical original para la misa pontifical que será celebrada en San Pedro, el sábado 16 de septiembre de 2017, a las 11 horas. Esta iniciativa, poco común en el ámbito de la música sacra moderna, muestra que la liturgia tradicional es una fuente de inspiración inagotable.

Para conocer mejor esta histórica iniciativa, hemos entrevistado al maestro Aurelio Porfiri, quien compondrá y dirigirá esta obra en homenaje al motu proprio del papa Benedicto XVI.



El maestro Porfiri dirigiendo un coro en Macao y, a la derecha, sentado en el órgano de la capilla Sixtina.


I – LA ENTREVISTA CON EL MAESTRO PORFIRI

1) Aurelio Porfiri, ¿cómo ha nacido su vocación musical?

Aurelio Porfiri: Era muy pequeño, cuando vi en una galería comercial un órgano electrónico, de los que se veían en los años 80. Lo puse primero en la lista de regalos de Navidad y mis padres me hicieron caso. Todo ha comenzado con este regalo y con la pasión que me llevaba a pasar horas y horas frente al teclado o al armonio de la parroquia para encontrar nuevas melodías, nuevos acordes, nuevas creaciones.

2) ¿Cuál ha sido su trayectoria artística y profesional?

Aurelio Porfiri: He estudiado órgano, composición y dirección coral. Después de recibirme en el conservatorio, he trabajado en muchas iglesias y basílicas romanas como Santa Maria in Trastevere, San Crisógono, Santa Susana y otras. He sido también organista sustituto en San Pedro muchos años, hasta 2008, antes de mi partida a China. En efecto, de 2008 a 2015, viví y trabajé en Macao, un período que me ha marcado profundamente. Desde mi regreso a Roma en 2015, en mi barrio natal del Trastevere, me consagro a proyectos que me apasionan, ya sea composiciones, artículos, libros, etc.

3) ¿Cómo ha llegado a la música sacra?

Aurelio Porfiri: Realmente, creo que ha sido un llamado. Estaba en una parroquia donde se cantaban las canciones insulsas de las últimas décadas y sentía que necesitaba algo más profundo, un alimento más rico. A través de diversos encuentros, aprovechando las oportunidades que se presentaban, he tenido mis primeras experiencias de música sacra.

4) Además de músico, usted es autor de numerosos artículos y libros y editor de textos litúrgicos, teológicos y espirituales. Acaba de lanzar una revista en línea, cuyo número 3 ha salido recientemente, ¿nos la podría presentar?

Aurelio Porfiri: Altare Dei, es su nombre, quiere ser un puente entre los mundos católicos europeo y anglosajón. La revista se puede cargar en pdf y ofrece las contribuciones de reconocidos especialistas en liturgia, música sacra y cultura católica. Además, cada número incluye un suplemento musical con las partituras de música sacra de compositores contemporáneos. Está en venta en el sitio Choralife.

5) En 2011, Ricardo Muti lamentaba las canciones banales de misa y abogaba por un retorno «al gran patrimonio musical cristiano»; ¿usted cree que la forma extraordinaria puede contribuir a la restauración del canto litúrgico en las celebraciones de la forma ordinaria?

Aurelio Porfiri: Podría ser si la sinergia deseada por Benedicto XVI existiera realmente. Pero seamos honestos y realistas: ¡dicha sinergia no existe! Sigue habiendo dos Iglesias, como sucedía antes de Summorum Pontificum: una Iglesia que, de modo gramsciano, ha tomado el control de las palancas del poder, y otra que sigue resistiendo, con mayor o menor éxito...

6) Este año se conmemora el décimo aniversario del motu proprio Summorum Pontificum que usted acaba de mencionar. El enriquecimiento mutuo que Benedicto XVI anhelaba ¿es deseable y posible en el ámbito musical?

Aurelio Porfiri: Eso espero y confío ardientemente que así sea. Desafortunadamente, las resistencias son fuertes y numerosas en todos los frentes. Ciertas mentes están tan cerradas que algunas posiciones son difíciles de conciliar. Eso no obstante, estoy convencido de la pertinencia de la intuición de Benedicto XVI.

7) El 16 de septiembre de 2017, dirigirá en la basílica de San Pedro, en Roma, la misa de las celebraciones oficiales del décimo aniversario del motu proprio. Incluso, está trabajando en la composición de una misa original para tal ocasión, lo que es poco habitual en nuestros días, tanto en una como en otra forma del rito romano. Vemos en esta iniciativa la prueba de la eterna juventud de la liturgia tradicional, ¿es así?

Aurelio Porfiri: Exacto, es como usted dice. Nova et vetera: se trata de la eterna juventud de la Tradición, que aún hoy, nos habla y nos invita a sacar de nuestras arcas lo antiguo que sirve como modelo a lo nuevo y lo nuevo que hace revivir lo antiguo. Me han lanzando un desafío difícil y sé que no me será fácil satisfacer a todos los observadores. Pero poco me importa si logro ser honesto desde un punto de vista artístico y servir a Dios en la liturgia con el máximo de mis capacidades.


II – LAS REFLEXIONES DE PAIX LITURGIQUE

1) Desde febrero de 2016, nuestra edición italiana tiene el honor de ofrecer a sus lectores una serie de artículos firmados por el maestro Porfiri sobre el tema de la relación entre la música sacra y la liturgia. En dichos artículos, Aurelio Porfiri presenta, a la luz de la Constitución Conciliar sobre la Sagrada Liturgia, una reflexión argumentada basada en el rico magisterio musical de los papas del siglo XX, en particular, el motu proprio Tra le sollicitudine de san Pío X, de noviembre de 1903, la Constitución Apostólica Divini Cultus Santitatem de Pío XI de noviembre de 1928 y la encíclica Musica Sacræ Disciplinæ de Pío XII, de diciembre de 1955. Hasta ahora, ha abordado los temas de la participación, la solemnidad, el enriquecimiento del repertorio, la distinción fundamental entre canto religioso y canto litúrgico y su lamentable confusión desde la reforma litúrgica, las antífonas; su próximo artículo tratará sobre el papel misionero de la música sacra.

2) Los tres primeros números de Altare Dei, la revista digital dirigida por el maestro Porfiri incluyen a autores relevantes en el panorama litúrgico actual, como el profesor Fagerberg, de la universidad de Notre-Dame, quien tiene una columna sobre la teología de la liturgia o el profesor Kwasniewski, infatigable promotor de la forma extraordinaria del rito romano. En el campo musical, monseñor Miserachs Grau, director desde hace 40 años de la capilla Liberiana de la basílica Santa María Mayor, y el padre Friel, joven organista y compositor de la diócesis de Filadelfia, acompañan a Aurelio Porfiri. Además de los artículos de fondo, la revista propone entrevistas, como por ejemplo, con Mons. Marchetto, historiador del Concilio de tendencia «hermenéutica de la continuidad» y también testimonios como el del compositor Colin Mawby. Por último, en lo que constituye la gran originalidad de Altare Dei según nos dicen los especialistas en música sacra, cada número incluye un cuadernillo con entre 5 y 7 partituras de música sacra contemporánea. A 6 euros el ejemplar, es por cierto, un regalo tan útil como abordable para ofrecer al organista del lugar de culto que frecuentemos.

3) En sus respuestas a nuestras preguntas 5 y 6, Aurelio Porfiri deja trasparecer su pesimismo. Más allá de la sensibilidad del artista, confesemos que este estado de ánimo aflige, por desgracia, a muchos católicos que viven en Roma, tanto eclesiásticos como laicos. En efecto, el pontificado de Benedicto XVI había suscitado un gran entusiasmo entre los los partidarios de la forma ordinaria, que su renuncia, seguida por la llegada del papa Francisco, poco interesado en los temas litúrgicos, han transformado, muchas veces, en decepción. Con nuestra experiencia sobre la suerte reservada a la liturgia tradicional durante el último medio siglo, no podemos dejar de animar a nuestros hermanos «ordinarios» heridos por la interrupción brutal de la reforma de la reforma –no hay más que ver la triste fortuna reservada al llamado del cardenal Sarah de celebrar ad Orientem– para que no se desmoralicen ante los vientos contrarios. En efecto, y aun cuando el tiempo de Dios no es el de los hombres, cuando los hombres se esfuerzan con paciencia y constancia en obrar ad maiorem Dei gloriam, Dios siempre termina confortando sus almas en pena.

4) El 5 de marzo de 2017, con motivo de los 50 años de la instrucción Musicam Sacram, más de 200 personalidades han publicado una declaración internacional sobre la situación actual de la música sacra, redactada por iniciativa del maestro Aurelio Porfiri y del profesor Peter Kwasniewski. Este llamado parte de un análisis lúcido de la situación actual de la música sacra y formula ocho propuestas concretas, susceptibles de contribuir a «restaurar la dignidad de la liturgia y de la música en la Iglesia». Invitamos vivamente a nuestros lectores a leer dicha declaración, traducida en seis idiomas, en el blog Altare Dei. El 4 de marzo, el mismo papa Francisco reconocía que: «El encuentro con la modernidad y la introducción de las lenguas vernáculas en la Liturgia ha planteado muchos problemas de lenguaje, forma y géneros musicales. A veces, han predominado cierta mediocridad, superficialidad y banalidad en detrimento de la belleza e intensidad de las celebraciones litúrgicas.» (Mensaje a los participantes del Congreso Internacional por los 50 años de Musicam Sacram)