RADIOGRAFÍA DE LAS OPINIONES DE LOS FIELES DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X: LOS RESULTADOS DE NUESTRA ENCUESTA EXCLUSIVA
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Al margen de las negociaciones entre Roma y Écône, en agosto del año pasado quisimos tener una idea más precisa de lo que piensan los fieles que asisten a las misas celebradas en la forma extraordinaria del rito romano por los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X (1), fundada en 1970 por Monseñor Lefebvre.

Para ello, entre el 1° de septiembre de 2012 y el 16 de enero de 2013, entrevistamos a 795 católicos franceses mayores de 18 años que asisten a misa, al menos una vez por mes, en una iglesia o capilla a cargo de la FSSPX o de una comunidad vinculada a la misma (Capuchinos de Margon, Fraternidad de la Transfiguración, Dominicos de Avrillé, etc.).

Aunque este estudio no reviste el carácter científico de la veintena de encuestas que, a partir de 2001, Paix Liturgique ha encargado a organismos profesionales e independientes, sus resultados inmediatos y espontáneos no dejan de ser interesantes.



I – LOS RESULTADOS

Pregunta n.º 1: ¿Sabía usted que la Fraternidad San Pío X se encuentra en una situación canónica irregular (o en palabras del Cardenal Castrillón Hoyos, en «comunión imperfecta » con el Santo Padre y las autoridades de Roma)?
Sí: 90  %
No: 4  %
No sabe, no responde (NS/NR): 6  %

Pregunta n.º 2: Esta situación irregular:
¿Le crea un problema de conciencia?
 8  %
¿No le crea ningún problema de conciencia? 55  %
No es de su incumbencia: 25  %
NS/NR: 12  %

Pregunta n.º 3: Para usted, la firma de un acuerdo entre la Fraternidad San Pío X y las autoridades de Roma tendrá lugar:
En un futuro próximo:
28  %
Tarde o temprano, es inevitable: 49  %
Probablemente jamás: 9  %
NS/NR: 14  %

Pregunta n.º 4: Con respecto al acuerdo propuesto por Roma, usted considera que el superior de la Fraternidad San Pío X:
Debe firmarlo:
23  %
Debe firmarlo sólo si le ofrecen garantías: 23  %
Sabe lo que debe hacer: 24 %
No debe firmarlo: 2  %
NS/NR: 9  %

Pregunta n.º 5: Entre las siguientes respuestas, ¿cuál explica mejor el motivo por el que usted asiste regularmente a un lugar de culto a cargo de la Fraternidad San Pío X?
Porque allí encuentro la misa católica, los sacramentos y «todo lo que lo ello implica»:
61  %
Porque los demás lugares no me inspiran confianza: 18  %
Porque voy allí desde siempre: 8  %
Porque es la misa tradicional que me queda más cerca: 10  %
NS/NR: 3  %

Pregunta n.º 6: ¿Asistiría usted a la misa tradicional si se celebrara regularmente en su parroquia?
Casi siempre:
15  %
Cada tanto: 34  %
Excepcionalmente: 7  %
Jamás: 36  %
NS/NR: 8  %


II – LAS REFLEXIONES DE PAIX LITURGIQUE

1) La inmensa mayoría de los fieles encuestados que practican la fe católica en un lugar de culto de la Fraternidad San Pío X son conscientes de la situación canónica particular de la Fraternidad. Ello no obstante, no consideran que dicha irregularidad esté justificada ni que se encuentren en «comunión imperfecta», para retomar la expresión del cardenal Castrillón Hoyos.
Cabe destacar que, pese a conocer la apreciación de Roma, estos fieles practican sin problemas en dichos lugares de culto, se implican en sus actividades y no se muestran en absoluto intimidados o siquiera molestos por lo que pueda decir tal o cual hombre de Iglesia sobre la FXXPX, ya se trate del obispo del lugar, de un cardenal o, incluso, del Papa, quien ha hablado de la «ilegitimidad» de los sacerdotes de la Fraternidad.
Se podría decir, como lo hacen algunos sociólogos, que los fieles que concurren a la Fraternidad San Pío X son, a su manera, católicos «modernos», o sea, católicos que no se sienten afectados por las sanciones canónicas. También podría pensarse que si estos fieles no otorgan legitimidad alguna a las «condenas» que pesan sobre ellos, esto se debe a que comprueban que los abusos doctrinales y litúrgicos nunca son reprimidos. Así se origina un sentimiento de «dos pesos y dos medidas» que los confirma en su postura.

2)  La mayoría de los fieles interrogados (61  %) saben que en la Fraternidad San Pío X y las comunidades afines encontrarán la misa y los sacramentos en su forma tradicional, la doctrina tradicional y todo lo que va anejo (escuelas, obras, grupos scout, etc.). Las respuestas obtenidas permiten deducir que cierto número de fieles frecuentan también otros lugares de misa tradicional. No hemos podido discriminar las respuestas en función de la edad y el origen geográfico. Sin embargo, aventuramos la hipótesis de a quienes les da igual ir a las capillas de la Fraternidad o a los lugares de culto en plena comunión con Roma (para usar la definición del cardenal Castrillón Hoyos), son más bien los jóvenes y los habitantes de las ciudades. Por otro lado, los simpatizantes de la Fraternidad San Pío X asisten muchas veces a las capillas «oficiales» si se ausentan de su domicilio por un tiempo prolongado, como, por ejemplo, durante las vacaciones, y vice-versa.
Por cierto, el punto capital para estos fieles es tener acceso a la forma extraordinaria del rito romano y también al conjunto de los servicios pastorales conexos. En este contexto, la situación canónica del celebrante les parece secundaria, puesto que, aparte de la liturgia propiamente dicha, están seguros del espíritu con que celebra y pueden contar con su buena voluntad, disponibilidad y celo misionero.
En suma, los fieles asisten a la Fraternidad San Pío X porque les resulta «redondo», es todo un conjunto y no quieren perder tiempo en discutir continuamente con los curas párrocos ni tener que tragar sapos y culebras o verse tentados de provocar escándalos ante ciertos abusos parroquiales.

3)  La mayoría de los fieles que asisten a las misas de la FSSPX y que respondieron nuestra encuesta adhieren en primer lugar a la misa tradicional y luego a la Fraternidad San Pío X. Las respuestas confirman lo que la experiencia ya ha puesto de manifiesto: esta comunidad, nacida en 1970, con su red de lugares de culto y de escuelas, cuenta con una cantidad de fieles muy unidos a ella y agradecidos, con un espíritu de familia propio de la Fraternidad, como ocurre, por otra parte, en las comunidades nuevas, tradicionales o no. Y como sucede con esas comunidades, la FSSPX, además de sus “fans”, tiene sus “usuarios” que encuentran allí lo que corresponde a su fe y su sensibilidad. En definitiva, se trata de la famosa “práctica a la carta” tan expandida actualmente y favorecida en gran medida por la situación litúrgica y doctrinal catastrófica de las parroquias.
Este vínculo entre los fieles y «su» familia católica se ve reforzado debido a la aplicación excepcional del Motu Proprio Summorum Pontificum en las parroquias, que dista de vaciar los lugares de culto cercanos de la Fraternidad San Pío X, sobre todo, cuando la aplicación diocesana del Motu Proprio se limita a la misa y no ofrece un apostolado específico.
De hecho, así como el nacimiento de las comunidades Ecclesia Dei ha aumentado el número total de los fieles tradicionales, la aplicación parroquial del Summorum Pontificum atrae hacia la forma extraordinaria a fieles que, hasta ese momento, practicaban según la forma ordinaria o que habían abandonado la práctica religiosa. Al contrario de lo que esperaban muchos partidarios de la ruptura litúrgica, la cantidad de fieles atraídos por la liturgia tradicional no disminuye sino que crece continuamente.

4) Cualquiera sea el resultado de las negociaciones entre Roma y la Fraternidad San Pío X e independientemente de la orientación del nuevo pontificado, la tipología entre «tradicionalistas FSSPX» y «tradicionales oficiales» de las parroquias Summorum Pontificum y de las comunidades Ecclesia Dei probablemente seguirá diluyéndose, sobre todo en las nuevas generaciones (incluso más allá del mundo tradicional propiamente dicho: los católicos «tradicionalistas» y los católicos «identitarios» se encuentran sin problemas en misas tradicionales o en misas ordinarias “correctas” y en este sentido, las bodas y las peregrinaciones cumplen un papel de amalgama que cabría analizar.
Por lo demás, el desarrollo, aunque paulatino, de la forma extraordinaria favorece una normalización de hecho de una parte importante de la Fraternidad San Pío X, que anticipa su normalización de derecho. Este movimiento podría haberse visto considerablemente acelerado si las autoridades romanas hubieran aprovechado esta fluidez relativa de los «públicos» y hubieran apoyado a quienes confiaron en las «oficializaciones» de la práctica tradicional hechas por Roma, a través del Motu Proprio Ecclesia Dei de 1988 y del Motu Proprio Summorum Pontificum de 2007.
Para reducir la «disidencia» de la Fraternidad San Pío X y empujar a los «irregulares» a convertirse en «regulares», utilizaron la técnica del palo –«¡Nada de mezclas entre regulares e irregulares! », como acaba de ilustrarlo Mons. Morerod, obispo de Lausana, Ginebra y Friburgo– pero olvidaron la zanahoria. En efecto, cuando los sacerdotes y fieles «regulares» tuvieron problemas con obispos hostiles, los dejaron que se las arreglaran solos.


(1) Sitio de la FSSPX en México > http://www.fsspx.org.mx/
Sitio de la FSSPX en América del Sur > http://fsspx-sudamerica.org/