Correo 107 publicado el 8 Diciembre 2020

SUMMORUM PONTIFICUM EN ROMA LOGROS Y PERSPECTIVAS !

Paix liturgique: Estimado Bruno, si no me equivoco, a pesar de las restricciones actuales, han podido realizar las tradicionales jornadas Summorum Pontificum en Roma, a fines de octubre.

Bruno Roma:  Me gustaría recordar, ante todo, que desde hace casi 10 años, con el Cœtus Internationalis Summorum Pontificum y varias organizaciones amigas, Paix Liturgique, Una Voce, organizamos, en general, la víspera de la fiesta litúrgica de Cristo Rey, un conjunto de manifestaciones en Roma que reúnen una especie de muestra representativa del pueblo Summorum Pontificum.


Paix liturgique: ¿Cómo nació la iniciativa de reunir una vez por año al «pueblo Summorum Pontificum»?

Bruno Roma: En sus orígenes, se trató de una iniciativa de Mons. Nicola Bux, quien con el apoyo del cardenal Ranjit, entonces secretario de la Congregación para el Culto Divino, tuvo la idea de organizar una peregrinación a Roma, a la sede de Pedro, para dar gracias por la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum, publicado en 2007por Benedicto XVI, que instauraba, por fin, una verdadera paz para los fieles vinculados a la liturgia tradicional.


Paix liturgique: ¿Fue gracias a esta idea como nació la primera peregrinación?

Bruno Roma: Exacto. En 2011 tuvo lugar la primera de todas, siguiendo un modelo que ha variado poco desde entonces: el sábado a la mañana, los peregrinos se reúnen en una iglesia del centro histórico de Roma para rezar y luego se dirigen en procesión hacia la basílica de San Pedro, donde asisten a una misa solemne en el altar de la Cátedra. Finalmente, la peregrinación termina el domingo con una misa de acción de gracias celebrada en la iglesia de la Santísima Trinidad de los Peregrinos.


Paix liturgique: Pero ya hay muchas procesiones en Roma…

Bruno Roma: Hasta donde sé, muy pocas salen del perímetro parroquial. De modo que nuestra procesión es llamativa para muchos romanos… y para los turistas. Como la peregrinación se realiza a fines de octubre, cae en plenas vacaciones de la festividad de Todos los Santos, comunes a muchos países europeos. Por lo tanto, hay numerosas familias de peregrinos y turistas en ese momento, en Roma.


Paix liturgique: ¿Y esto ha sido así desde 2011?

Bruno Roma: Con algunos años más destacados que otros, como 2007, en que celebramos el décimo aniversario de la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum, y vinieron muchos miembros de las comunidades tradicionales.


Paix liturgique: ¿Y además de la procesión?

Bruno Roma: Con el paso de los años, otras manifestaciones se han agregado a la peregrinación en sí misma, como los Encuentros Summorum Pontificum, que tienen lugar en Roma desde 2015 y que tuvieron un brillo especial en 2017, en que se celebraron en conjunto con el congreso anual de la asociación italiana «Giovanni e tradizione», del padre Vincenzo Nuara, quien, además, pidió que los Encuentros tomaran el relevo de su obra.


Paix liturgique: ¿Y cómo se desarrolló todo este año?

Bruno Roma: Este año ha sido terrible, esencialmente a causa de las restricciones por el Covid. La principal de estas restricciones ha sido la limitación de la cantidad de fieles en las iglesias… Así, desde el mes de marzo, se nos avisó que la misa en San Pedro solo podría acoger un máximo de 170 personas, cuando, habitualmente, reunimos a más de 2000…


Paix liturgique: ¿Qué hicieron los organizadores?

Bruno Roma: Había dos opciones, renunciar enseguida, por considerar que era absolutamente imposible realizar la peregrinación y las demás actividades, o conservar la esperanza y creer en una posible mejora de la situación.


Paix liturgique: ¿Fue lo que se hizo?

Bruno Roma: Por supuesto, con momentos de preocupación y otros de esperanza. Desgraciadamente, in fine, a pesar de la suma buena voluntad de la Sacristía de San Pedro de Roma y de la gran benevolencia del cardenal Comastri, Arcipreste de la Basílica, al comienzo del mes de octubre, a menos de un mes de la peregrinación, quedó claro que resultaría imposible mantener esta misa que habría debido celebrar el cardenal Sarah, Prefecto para el Culto Divino.


Paix liturgique: Pero entonces, ¿debieron renunciar a todo acto presencial?

Bruno Roma: Para nada. En primer lugar, gracias a la determinación de los conferenciantes, pudimos mantener nuestro 5° Encuentro Summorum Pontificum, que se desarrolló tal como estaba previsto, el viernes 23 de octubre con un público bastante numeroso.


Paix liturgique: ¿Tanto cómo habían previsto?

Bruno Roma: No, porque antes de estas turbulencias, teníamos más de 150 participantes inscriptos, pero las restricciones sanitarias impidieron a muchos participantes extranjeros viajar a Roma. Sin embargo, más de 90 personas participaron de toda la Jornada, o parte de ella. Señalemos que tuvimos la alegría de contar a muchos valientes venidos de Alemania, Inglaterra, España, Portugal, y también de Francia e Italia.


Paix liturgique: ¿Quiénes eran los expositores?

Bruno Roma: Varios no pudieron venir, como nuestra amiga Trinidad Dufourq, quien debía hablarnos sobre el desarrollo de la tradición en Argentina, y el padre Antony Ike, de Nigeria, quien tenía que evocar el tema de la africanidad frente a la tradición católica. Pero nada está perdido, y ambos vendrán a Roma, si Dios quiere, para nuestro 6.º Encuentro en 2021.


Paix liturgique: ¿Y quiénes fueron los oradores este año?

Bruno Roma: Fueron cuatro. En primer lugar, tuvimos el privilegio de escuchar a Joseph Shaw, presidente de la Latin Mass Society, quien nos presentó sus reflexiones sobre el concepto de Tradición. Un estudio de gran calidad, que publicaremos en un próximo correo de Paix liturgique.





Paix liturgique: ¿Y a continuación? 

Bruno Roma: Tuvimos la alegría y el privilegio de asistir a una magnífica conferencia pronunciada por su Eminencia el cardenal Raymond Burke, cuyo texto publicaremos también próximamente. Como dice la introducción de ese texto, otra vez se manifestó como una suerte de cardenal protector del movimiento Summorum Pontificum, cuyos esfuerzos subrayó, al mismo tiempo que felicitaba a todos aquéllos que han trabajado y trabajan por la misa tradicional, exhortándolos, a través de sus representantes reunidos en Roma, a desarrollar todas las virtualidades del motu proprio de Benedicto XVI.






Paix liturgique: Y vinieron luego los encuentros propiamente dichos…

Bruno Roma: … entre todos los invitados, alrededor de un buen bufé, para intercambiar ideas y que constituyen, como es habitual, uno de los momentos más importantes de esta jornada.








Paix liturgique: A continuación, se retomaron los trabajos.

Bruno Roma: Con una intervención muy interesante de Jean de Taurier, quien nos presentó la dimensión internacional y misionera de la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad, modelo histórico de las grandes manifestaciones piadosas de la misa tradicional.




Paix liturgique: Y finalmente, una conclusión pronunciada por Christian Marquant

Bruno Roma: En realidad, algo más que una conclusión, porque en una hora, Christian Marquant trató de bosquejar la historia de nuestra fidelidad y amor por la liturgia tradicional, insistiendo en el hecho de que ha sido esta extraordinaria resistencia la que movió a las autoridades romanas a tolerarnos y más tarde a reintegrarnos de pleno derecho en el área litúrgica oficial, cuando algunos querrían hacernos creer, por el contrario, que sólo existimos en virtud de esta tolerancia.




Paix liturgique: ¿Esto supone una gran diferencia?

Bruno Roma: Desde ya, dado que en el segundo caso existimos sólo porque algunas autoridades lo han querido y aceptado, mientras que en el otro existimos debido a nuestro amor a la fe católica, y no debemos temer un hipotético vuelco inesperado de la situación por parte de algunos malvados que podrían intentar suprimir hoy los beneficios que se nos han reconocido ayer.

Paix liturgique: ¿Y allí se acabó la jornada?

Bruno Roma: No, concluyó con una magnífica ceremonia en la iglesia de Santa María de los Mártires, es decir, el Panteón, donde el rector pudo abrir las puertas para los 170 fieles (el año pasado éramos 750) que asistieron a las vísperas pontificales de San Rafael.

Paix liturgique: ¿Vísperas pontificales?

Bruno Roma: Sí, gracias a nuestro amigo don Giorgio Lenzi, tuvimos la alegría de contar con la presencia de Mons. Gianfranco Girotti, obispo titular de Meta, y Regente emérito de la Penitenciaría Apostólica, quien presidió la hermosa ceremonia organizada por los sacerdotes del Instituto del Bueno Pastor.




Paix liturgique: ¿No es la primera vez que organizan una ceremonia el viernes, en el Panteón?

Bruno Roma: Ya es una tradición que constituye el eslabón de unión entre el Encuentro y la peregrinación. Sobre todo, es un magnífico momento de oración enriquecido por músicas casi celestiales que, en este lugar privilegiado, nos dan un anticipo del Paraíso.




Paix liturgique: ¿Y qué ocurrió el sábado, ya que si he entendido bien, la procesión del sábado se tornó inviable debido a las medidas sanitarias?

Bruno Roma: Efectivamente, por ese motivo el momento culminante de Summorum Pontificum tuvo lugar el sábado al mediodía con una hermosa misa pontifical de acción de gracias, celebrada por el cardenal Burke en la iglesia de la Trinidad de los Peregrinos, a puertas cerradas, pero llena de una multitud de representantes del pueblo Summorum Pontificum de todo el mundo, felices de participar en esa bella ceremonia.




Paix liturgique: ¿Dos hermosas jornadas, a pesar de las circunstancias?

Bruno Roma: Exactamente, y esperamos que el año próximo nuestro Encuentro y la Peregrinación Summorum Pontificum podrán desarrollarse con normalidad, y desde ya nos estamos preparando.




Paix liturgique: ¿Desde ahora?

Bruno Roma: Sí, todos los organizadores están movilizados para este nuevo momento fuerte del pueblo Summorum Pontificum, que se desarrollará los días 29, 30 y 31 de octubre de 2021, bajo el patrocinio de Mons. Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco.